
Las palabras siempre han sido mis grandes aliadas.
Las palabras tienen carácter, peso propio. Las palabras comunican, transmiten emociones, evocan sentimientos.
Cuando la creación de contenidos se expandió, encontré la manera de disfrutar trabajando ayudando a empresas a conectar con sus clientes a través de un marketing con sentido.
Creo que me hubiera gustado tener mi propio programa de radio, uno de esos donde charlas y tú eliges la música. En su defecto, opté por lanzar este blog, mi pequeña gota de agua suspendida en la inmensa Nube. Aquí comparto contenido cuando tengo tiempo libre.
Leo más de lo que escribo y menos de lo que me gustaría.
Soy madre de 5 criaturas y La Habana es mi ciudad favorita.
La foto que ves en el centro, me la hizo mi hijo mayor.
Aprendí a escribir en una Underwood de los años 50 y a veces echo de menos su sonido.